El Santo, Luca, Bobby y el narrador son cuatro adolescentes de clase media y profundamente católicos. La aparición de Andre, una chica de clase alta y costumbres liberales, supondrá el derrumbe de todas sus certezas. Hasta entonces, han sido jóvenes llenos de grandes palabras (amor, deseo, dolor, muerte...) cuyo auténtico significado desconocen. Al igual que en la historia de Emaús, en la que se relata cómo Cristo, ya resucitado, se apareció a dos de sus discípulos y éstos no supieron reconocerlo hasta que fue demasiado tarde, los cuatro protagonistas se enfrentan a la realidad sin saber reconocer todos sus matices, aferrados a una fe monolítica. «El tema puede descolocarnos -catolicismo, fe, calvario, resurrección-, pero los lectores que disfrutaron con Océano mar, Novecento, Seda pueden estar tranquilos: encontrarán de nuevo a su autor, y en óptima forma» (Domenico Starnone, La Repubblica). «Baricco ha escrito su novela más valiente y más hermosa» (P. di Paolo, Gli altri).