En este libro fulgurante, habitado por el arte, se recogen cinco textos consagrados a artistas: Francisco de Goya, Antoine Watteau, Piero della Francesca, Vincent Van Gogh y Claudio de Lorena. Ficciones biográficas, fragmentos de existencias y también metáforas autobiográficas, parábolas en las que pelean la soledad y la amargura y donde florece, implacable, la irrisión lúcida. Una escritura que ha hecho evocar la grandeza de Saint-John Perse o los poemas alucinados de Rimbaud, aunque Pierre Michon tiene una voz singularísima, única.